domingo, junio 11, 2017

Lo que Cuba puede perder

Lo que Cuba puede perder
Desde que se anunció el deshielo a finales de 2014, en la Isla se viene
registrando cada año un récord en términos de números de visitantes
Agencias, Madrid | 11/06/2017 10:56 am

El próximo viernes el actual presidente estadounidense Donald Trump,
podría iniciar un retroceso en las relaciones bilaterales cuando anuncie
desde Florida su nueva política con Cuba, informa la BBC.
Esto incluye más restricciones en las normas de viajes y
comercialización que se flexibilizaron en el gobierno estadounidense
anterior.
¿Cuáles son los principales temas en juego?

Viajar a Cuba
Desde que se anunció el deshielo a finales de 2014, en la Isla se viene
registrando cada año un récord en términos de números de visitantes.
Esto se debe en gran medida a los cada vez más estadounidenses que han
podido venir a Cuba desde que se redujeron las restricciones de viaje.
El número de turistas que viajan a Cuba ha aumentado en niveles récord
desde 2014.
Pero los que se oponen a la política de cercanía de relaciones quieren
que Trump endurezca las 12 categorías de viaje con las que
estadounidenses han podido visitar la Isla.
Restringirlas significaría que los estadounidenses podrían nuevamente
enfrentarse a multas si llegan a la Isla sin el papeleo adecuado, y los
efectos de una medida así en la industria del turismo cubana podrían ser
significativos.
Sin embargo, el grupo de cabildeo Engage Cuba, a favor del deshielo,
argumenta que este retroceso también tendría un impacto de miles de
millones de dólares en la economía estadounidense, y afectaría empleos
en las industrias aéreas y de cruceros.

Comercio bilateral
A pesar de las mejores relaciones, el embargo económico de Estados
Unidos a Cuba sigue vigente. Como tal, el comercio bilateral entre
Estados Unidos y Cuba aún no ha comenzado.
Ha habido algunos pasos iniciales: en enero un cargamento de carbón
artesanal se convirtió en la primera exportación legal de Cuba al país
norteamericano en décadas. También hubo un acuerdo para que la compañía
hotelera estadounidense Starwood administre tres hoteles en La Habana.
Una aparente motivación de opositores al gobierno de Castro para que se
revierta los lazos estrechados es la decisión de Obama de permitir que
entidades estadounidenses trabajen con agencias estatales cubanas.
Pero la razón por la que el expresidente sintió que era necesario
aliviar las reglas para trabajar con el Estado cubano se debe a que el
turismo y las ramas comerciales del ejército, son esenciales en la
economía cubana.
"Ese es precisamente el tipo de dilema al que se enfrenta el gobierno de
Trump", dijo Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, un
centro de análisis regional con sede en Washington.
Ya sea con el comercio de importaciones y exportaciones o con el
transporte, hoy en día es casi imposible negarse a trabajar con el
ejército cubano si se quiere tener una importante presencia comercial en
Cuba.
"En principio suena fácil tomar una posición para echar para atrás el
gran legado de Obama. Pero luego ves que en Cuba manejarse con el Estado
es todo, toda la actividad económica está atada al Estado".
El embargo económico
El presidente de EEUU no puede decidir sobre el embargo unilateralmente.
Para poner fin a esta política se requiere de una votación en el Congreso.
Pero un retroceso en el embargo económico fortalecería al grupo de
presión anticastrista en la Cámara de Representantes, por lo que las
posibilidades de revertir la restricción en este periodo de Gobierno
parecen más lejanas que hace un año.
Sería una decepción para muchos negocios estadounidenses que quieren
invertir o importar a Cuba, pero John Kavulich, del Consejo de Economía
y Comercio entre EEUU y Cuba, cree que "la comunidad de negocios de EEUU
como un todo se ha estado preparando para muchos escenarios (para Cuba)
desde el día en que Donald Trump fue elegido".

Derechos humanos
Trump ha hecho varias referencias a los derechos humanos en la Isla,
cuando era candidato y ahora como presidente.
Al principio era difícil precisar si lo hacía para atraer a sus
seguidores en el estado clave de Florida o si genuinamente intentó
desvirtuar el legado de Obama con Cuba al usar el tema de derechos
humanos en la Isla como razonamiento. Cada vez parece más probable que
sea lo último.
Luego de cenar el pasado febrero con el senador republicano de Florida
Marco Rubio, Trump dijo que ambos "compartían visiones muy similares de
Cuba". Esto no es un buen presagio para el futuro de la relación
bilateral, ya que Rubio está interesado en que Trump, trate a Cuba —en
sus propias palabras— "como la dictadura que es".
Irónicamente, el presupuesto impulsado por el gobierno del republicano
también eliminaría el financiamiento de USAID para grupos disidentes en
Cuba, algo que el Gobierno de Castro ha pedido por décadas.
Dado que estos son los grupos que Washington ha calificado como
defensores de la libertad de expresión y de los derechos humanos en la
Isla, Shifter cree que los fondos podrían llegarles de todas maneras,
"mediante otros canales".

Lazos culturales, deportivos y científicos
Estas son otras de las áreas que posiblemente más se han beneficiado con
el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU.
Ya sea ballet o jazz, baloncesto o Beethoven, se ha fomentado un mayor
entendimiento entre numerosas instituciones e individuos en el mundo del
artes, la música, la cultura y el deporte.
Desde diciembre de 2014 se han realizado decenas de proyectos
bilaterales, en parte porque ahora es mucho más fácil obtener los
permisos necesarios.
En la ciencia también, pues los avances en la Isla en inmunología y
tratamientos contra el cáncer están siendo sometidos a más estudios y
pruebas en EEUU.
Una política más estricta, y más burocrática, podría poner en peligro
este tipo de programas.
Sin embargo, aunque los participantes de ambos lados del estrecho de
Florida están indudablemente preocupados por la perspectiva de un
retroceso, muchos confían en que sus proyectos compartidos son lo
suficientemente robustos como para sobrevivir a cualquier enfriamiento
diplomático.

Confianza diplomática
Como alguna vez lo dijo un diplomático occidental, se requiere de mucho
tiempo para construir confianza con el Gobierno cubano, y puede perderse
con relativa facilidad.
El día de la muerte de Fidel Castro el pasado noviembre, Trump describió
en Twitter el legado del expresidente cubano como "uno de pelotones de
fusilamiento, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y la negación de
los derechos humanos fundamentales".
Hay pocas dudas de que los cubanos recordarán ese mensaje y cualquier
postura dura subsiguiente con el fin de ganar "un mejor trato" se verá
con una respuesta típicamente robusta de los cubanos.
Kavulich cree que el gobierno de Trump bien podría "hacer un problema"
de los reclamos de compensación por parte del Gobierno cubano por sus
políticas de expropiación y nacionalización de la década de 1960.
Para Shifter, sin embargo, el peligro es que un tono más hostil de
Washington podría "darle ímpetu a los cubanos de línea dura para citarlo
como un ejemplo de lo que pasa cuando tratamos de abrirnos a los
estadounidenses".

Source: Lo que Cuba puede perder - Noticias - Cuba - Cuba Encuentro -
http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/lo-que-cuba-puede-perder-329663

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