martes, junio 06, 2017

Habrá cambios significativos?

¿Habrá cambios significativos?
Donald Trump piensa viajar este mes a Miami a anunciar su política hacia
Cuba
Martes, junio 6, 2017 | Ernesto Diaz Rodriguez

MIAMI, Estados Unidos.- En días pasados, a través de la prensa de este
país, hemos podido conocer que durante este mes de junio, el presidente
Donald Trump espera viajar a Miami para dar a conocer las medidas que su
gobierno tomará para revertir parte de las medidas unilaterales que
Barack Obama puso en vigor en beneficio de la tiranía comunista de Cuba.

El anuncio no es de sorprender. Muchos de los cubanos que integramos
este histórico exilio esperábamos el fin de esa política absurda puesta
en marcha por el anterior inquilino de la Casa Blanca, a cambio de nada.
¡Absolutamente de nada! Sin embargo, no podemos escapar a la inevitable
interrogante: ¿Habrá cambios significativos en la política de los
Estados Unidos hacia Cuba?

Al sellarse los acuerdos entre Barack Obama y Raúl Castro, ni siquiera
se tomaron en cuenta la devolución a las autoridades norteamericanas de
Joanne Chesimard, líder del Black Liberation Army, quien en 1979 escapó
de la prisión donde cumplía una sentencia de cadena perpetua por el
asesinato del agente federal Werner Foestery, en el Estado de New
Jersey. Sabido es que esta prófuga de la justicia halló refugio en la
isla de Cuba, donde durante largos años ha vivido bajo la protección y
el amparo de la jerarquía gobernante.

Tampoco el presidente Obama condicionó el establecimiento de los
acuerdos con el dictador Raúl Castro, a un cambio de la naturaleza
represiva de la tiranía contra disidentes, opositores y luchadores
pacíficos de los Derechos Humanos. A partir de las concesiones puestas
en vigor por la administración norteamericana, continuaron en Cuba los
arrestos y encarcelaciones arbitrarias, se mantuvo el clima de terror
gubernamental y la indefensa población continuó padeciendo de hambre y
miserias, y sufriendo todo tipo de atropellos y carencias de libertad.

Esta ha sido la realidad amarga y doliente en la Cuba "revolucionaria"
de los Castro. Este ha sido el desenmascaramiento del mito de un ex
mandatario estadounidense, más preocupado por su legado histórico como
pacifista, que por su defensa de las libertades fundamentales. Su
absurda política de no responder adecuadamente al grosero puntapié en el
trasero de la democracia, de ofrecer en mansedumbre la otra mejilla,
luego de recibir la arrogante bofetada, ha traído como consecuencia la
prolongación del sufrimiento del pueblo de Cuba.

Afortunadamente, aunque no es mucho lo que podemos esperar, todo parece
indicar que en los tiempos actuales no habrá nuevas concesiones a cambio
de nada. La razón de que no es mucho lo que podemos esperar, es que
desde mi punto de vista, durante todos estos años de tiranía comunista
en nuestro país, a pesar de las muchas administraciones que han pasado
por la Casa Blanca (12 en total), ni una sola ha mostrado interés alguno
en tomar medidas adecuadas que de alguna forma sean capaces de ayudar a
poner fin a ese régimen de atropellos y aniquilamiento, físico y
espiritual, que durante más de 58 años ha venido padeciendo población
cubana.

Es esta la realidad histórica que debemos de reconocer.

A través de los años no faltaron las promesas. Recuerdo que en una
entrevista que varios ex prisioneros políticos tuvimos con el presidente
George W. Bush en la Casa Blanca, el 20 de mayo del año 2001, éste nos
comentó: "Pueden estar seguros que antes del fin de mi mandato, como
presidente de los Estados Unidos, yo saco a Fidel Castro del poder".

Es posible que su promesa no haya sido cumplida a consecuencia de la
guerra de Irak, o por el derribo en New York City de las Torres Gemelas
o por algún otro motivo político o de cualquier otra índole que le
impidió cumplir lo que aparentemente en aquel momento era su voluntad.

Anteriormente fue la promesa de John F. Kennedy, durante el recibimiento
de los excarcelados combatientes de la Brigada de Asalto 2506, en el
Orange Bowl de Miami, en 1962. Kennedy anunció que ¨esa gloriosa bandera
cubana la entregaría personalmente en una Cuba liberada¨.

Luego vino la crisis de los cohetes con ojivas nucleares de la Unión
Soviética instalados en Cuba y el pacto Kennedy-Khrushchev, donde dentro
de los acuerdos al menos por un período de 20 años, el gobierno
norteamericano se comprometía a salvaguardar los intereses del régimen
castrista, de manera que los cubanos exiliados se vieran impedidos de
llevar a cabo desde el exterior acciones militares contra la tiranía
comunista de Cuba. A partir de entonces comenzó la cacería contra las
organizaciones de acción, no subordinadas a la Agencia Central de
Inteligencia (CIA), entre ellas Alpha 66.

Todavía muchos años después, es posible percibirse como mudos testigos
de aquel acto de complicidad los cráteres de las bombas que aviones de
combate norteamericanos dejaron caer, en la primavera de 1963, sobre la
rústica pista de aviación construida en Cayo Williams por comandos de
nuestra organización. Y nos queda el hiriente recuerdo de las lanchas
hundidas por los guardacostas de este país, cuando intentábamos llevar a
cabo alguna acción armada contra objetivos militares en las costas de Cuba.

Para muchos son grandes las expectativas sobre las medidas de
rectificación de errores cometidos por la administración de Barack Obama
y que ahora, oportunamente, el actual mandatario norteamericano se
espera deje sin efecto en justa recompensa a quienes creemos que la
libertad de Cuba es posible. Y por qué no, también en agradecimiento a
esa inmensa legión de cubano-americanos que otorgaron su voto para que
el candidato Donald Trump consolidara su triunfo en la Florida, una de
las contiendas claves del voto electoral para alcanzar la presidencia
de los Estados Unidos de Norteamérica.

Ojalá esta vez se cumplan nuestros anhelos de encontrar el apoyo
adecuado, de manera que podamos acortar el plazo de agonías que aún le
quede por sufrir al pueblo de Cuba. Ojalá se descorran los cerrojos de
la insensibilidad, y junto a las razones de cariño y gratitud que
sentimos por este gran país, donde han nacido muchos de nuestros hijos y
no pocos hijos de ellos, podamos recuperar la confianza perdida y esa fe
marchitada a causa del desengaño por la falta de solidaridad de nuestros
aliados naturales.

Source: ¿Habrá cambios significativos? CubanetCubanet -
https://www.cubanet.org/opiniones/habra-cambios-significativos/

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