viernes, mayo 21, 2010

Cuba: ¿un país, dos sistemas?

Cuba: ¿un país, dos sistemas?
por Julio Benegas

El viejo emblema martiniano de patria es humanidad se recrea en Cuba
con una economía turística donde los valores del mercado internacional
se han convertido en discurso esencial. Hace 20 años abrieron este
canal que hoy se hace vena imprescindible de su economía básica.

Llegamos al fin de nuestro recorrido turístico por Cuba. El turismo es
una burbuja en la isla-pueblo, al igual que en otras partes del mundo.
El tiempo de la gente cotidiana no es el mismo que el que mira desde
un hotel, las playas, los bares, un restaurante o través de las
cámaras. En el circuito turístico en Cuba, principalmente los europeos
viven a cuerpo de rey.



Este año, en la feria internacional, los centenares de periodistas
invitados así lo comprobamos. Hay fiesta, ron, cerveza, salsa, rumba,
tabaco por todos lados y enorme oferta de playas y espectáculos.

Este corredor turístico ha creado novedades en la realidad cubana. Son
muchas ya las personas, principalmente en la Habana, que tienen o
buscan un vínculo con este mundo, donde la moneda de transacción, el
peso convertible, tiene valor del dólar. Con este dinero se puede
acceder a tiendas, bares y restaurantes que con el peso común es
imposible. El régimen abrió hace poco el corredor a todo el pueblo,
pero, claro, el dinero que se necesita para consumir tiene otro valor.
Un porcentaje cada vez más grande de gente que accede a divisas que le
envían de afuera sus familiares o que salió de misión por el mundo o
porque ahora, aparte del trabajo con el Estado, tiene una changa en el
mercado libre, puede acceder a comprarse cosas de esas tiendas.


Este año, durante la feria turística, el ministro de Turismo Manuel
Marreno delineó un plan de ampliación de mercados: Rusia fue el país
invitado. De este país van un poco más de 30.000 personas al año.
Rusia, luego México y un poco más adelante Brasil son tres objetivos
estratégicos del Ministerio de Turismo para ensanchar este mundo del
ocio que le genera gran capital para aceitar la economía básica.
Durante la feria turística internacional "Fitcuba 2010" se inauguraron
dos hoteles y se presentó a la prensa especializada en turismo un
hotel de playa, en Santa Lucía (oriente cubano), restaurada, la misma
que sufriera el embate del último huracán. Se abrirán más y más
hoteles y se irá restaurando un montón de viejos edificios; lo hacen
lento, seguro, en una planificación detallada de pasos y resultados.


La vida cotidiana


En Cuba se forma fila para el colectivo, el almacén de abastecimiento,
el uso del internet, del teléfono y para otras cosas más. Las guaguas
(colectivos) son escasas y casi siempre transitan repletas. Recrean
todo tipo de transporte, en la Habana, y en la mayoría de los pueblos
circulan bicicletas, bicitaxis, carricoches, mototaxis y taxi
colectivos. La gente con auto alza regularmente a la persona que
solicita ayuda. Para viajes de larga distancia hay que anotarse con
mucha antelación ya sea en colectivos o en trenes.


Están asegurados (son gratuitos) educación hasta la universidad, salud
en todas sus facetas, la vivienda –no se paga alquiler– y el
racionamiento mínimo: arroz, aceite, frijoles, azúcar, sal, ron,
cigarros, carnes de chancho, de pollo... y en las regiones del oriente
cubano, carne de res, además de las frutas y verduras.

La migración interna es difícil. Es necesario asegurar un lugar con el
Estado en otro lugar para mudarse. Es un trámite bastante burocrático
y largo. Mucha gente de los pueblos más asilados quiere mudarse porque
en sus pagos no encuentran trabajo para el oficio aprendido. Hemos
conversado de esto con cuatro o cinco personas, que destacaron esta
realidad.


En el sector rural hay horizontes libres de alambradas. Se nota mucha
diversidad en la producción, aunque todavía no la suficiente para
abastecer completamente la demanda interna. Esa fiebre por la
producción de la caña de azúcar durante la relación carnal con la
Unión Soviética, que creara todos los problemas que en la tierra crea
el monocultivo (qué líos estamos teniendo en nuestro país), cedió, ya
en el tiempo, a una mayor diversidad productiva. El monocultivo hasta
desarrolló una planta parásita en inmensos campos que fue muy difícil
de erradicar, nos comenta una funcionaria del Ministerio de
Agricultura.

Las divisas


Como ya lo dijimos, un sector cada vez más extendido accede a la
"divisa", la moneda con la que se puede comprar en las tiendas cosas
más caras y de mejor calidad. Esto parece estar cambiando la antigua
estética igualitaria, mezclándose coches nuevos con los antiguos,
gentes que se compran en bares y restaurantes que operan con el peso
convertible y gentes que no.

En general, en este viaje de turismo por invitación del Ministerio de
Turismo cubano, hemos percibido una economía que ha logrado sostener
en su esencia un sistema de relaciones austeras orientadas por la
capacidad de gestión y dirección del Estado, aunque el corredor
turístico y los negocios vinculados principalmente a este mundo hayan
creado –y parece en crecimiento– un sector de trabajadores con mayor
capacidad de consumo que el resto de la población.


Hasta aquí una partecita de ese mundo tan visto desde las nostalgias
de los 60, desde el paradigma tan presente en los socialistas y tan
estigmatizado por el "mundo globalizado" del mercado neoliberal y sus
medios de comunicación. Si va a Cuba, rompa esa mirada subordinada
a cuadros engañosamente panópticos e intente meterse y a sentir algo
tan obvio, y como tal tan enrarecido por la prosa complicada de la
modernidad: los pueblos son pueblos íntegros: amables, corteses,
festivos, catárticos, malhumorados, quejosos, creativos y miles de
manifestaciones más de lo humano esencial. Y el pueblo cubano tiene
una mucha esencia.

19 de Mayo de 2010

http://www.abc.com.py/abc/nota/120637-Cuba-%C2%BFun-pa%C3%ADs,-dos-sistemas/

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