viernes, julio 14, 2017

Por qué hay tanto cáncer, retraso mental, y presos en Cuba (III)

Por qué hay tanto cáncer, retraso mental, y presos en Cuba (III)
11 Julio, 2017 8:14 pm por Eduardo Prida

West Palm Beach, USA, Ed Prida (PD) Otra causa posible de la gran
cantidad de casos de retraso mental en Cuba después de 1959, es la
aplicación obligatoria de anti bióticos importados de Bulgaria y la
Unión Soviética a los neonatos en el momento del nacimiento.

Si bien esta práctica médica preventiva pudiera ser recomendable por
ciertas bacterias patógenas del tracto uterino materno y el ambiente
hospitalario, los medicamentos no estaban debidamente manufacturados y
muchos lotes de medicamentos eran exportados de aquellos países para no
utilizarlos en su población, ya que no tenían el debido control de
calidad exigido por la normas internacionales de productos farmacéuticos
y mucho menos para ser utilizados en neo natos.

En Cuba no se investigaban dichos productos en cuanto a la dosificación
y normas de uso.

La dirigencia médica era por encima de todo, política, aunque con
títulos facultativos. Sus decisiones eran tomadas dentro de márgenes
políticos e ideológicos y no facultativos.

La aplicación en neonatos de antibióticos no específicos y de la calidad
requerida se conoce que crea trastornos en la maduración del sistema
nervioso, provocando daños cerebrales que incapacitan el aprendizaje,
condicionan trastornos de conducta que al ser adolescente y adulto,
pasan a ser actitudes y conductas delictivas y antisociales, porque son
incapaces de comprender la naturaleza de los hechos y circunstancias en
que se desarrollan y tienen incapacidad de comprender la naturaleza
ética de su diario quehacer, al interactuar con otros para resolver sus
necesidades de acuerdo a normas aceptadas socialmente, concepto que se
aplica en la Ley de Procedimiento Penal para la responsabilidad del acusado.

Como eran tantos los delitos cometidos por adolescentes, el régimen optó
por disminuir la edad penal de 18 a 16 años.

La mayoría de los delitos cometidos por adolescentes se debía a los que
padecían de retraso mental y los que habían presentado trastornos de
conducta en las escuelas.

Crearon un Departamento de Menores en la Dirección de Cárceles y
Prisiones. Hicieron granjas agrícolas para retenerlos en centros
cerrados, sin visitas y sin pases, dirigidas por los policías más
ineptos del Ministerio del Interior.

Más tarde, ese método no bastó y el por entonces ministro del Interior,
Ramiro Valdés, ordenó a la Fiscalía un proyecto de Ley que se convirtió
más tarde en la Ley 70, conocida por la Ley de Peligrosidad Social.

El trío o cuarteto de antibióticos que se inyectan al nacimiento al
neonato en Cuba son un inhibidor de los neuro transmisores y crea
estructuras de neuronas anormales y disfuncionales especialmente en los
receptores, pero el Séptimo y Octavo Par Craneal son los más castigados
por los antibióticos.

La inyección de antibióticos en neonatos ha sido un crimen en Cuba, pero
ni los propios Ministros de Salud Pública pudieron parar esta norma.

Sé del tema. Trabajé más de 15 años con estos resultados, más los años
que pasé en prisión entre presos comunes. Muchos de ellos habían ido a
prisión cuando eran adolescentes, por deambular de madrugada, y otros
por la Ley de Peligrosidad y jamás habían podido salir de la cárcel
porque no tenían expediente delictivo y los mantenían en un limbo legal.

Más del 70 % de la población carcelaria de Cuba no alcanza el
razonamiento abstracto, según las pruebas psicológicas de detección
gruesa diseñadas por el psicólogo francés Jean Piaget, que les
administré a cientos de ellos, llevando la estadística.

Según mis datos de archivo basado en la lista oficial de la Dirección de
Cárceles y Prisiones la población carcelaria de Cuba es de 450,000 en
569 prisiones. El 92% son de la raza negra, la más estigmatizada por el
régimen.

Con la Ley de Peligrosidad pasaban a formar parte de la población penal,
durante cuatro años, jóvenes a los que por diferentes deficiencias del
sistema de salud, le habían creado daños cerebrales y trastornos de
aprendizaje.

Dicha Ley no consideraba la comisión del delito, sino que todo aquel que
portaba la condición potencial de cometer delitos por su condición
patológica mental podía ser condenado a cuatro años de privación de
libertad. Pero aún más: para entrar a la prisión solo era necesario un
informe del Presidente del Comité de Defensa de la Revolución, haciendo
constar que el joven no trabajaba o estudiaba. Sin excusa ni pretexto,
iba directo para la prisión. Había redadas por zonas, juicios colectivos
de 25 a 30 detenidos en las Salas de los Tribunales Municipales
Populares y antes de 1976 por los Tribunales Populares por jueces legos
con una mesa y un mantel rojo en la intercepción de calles céntricas del
barrio para crear el terror. Administraban "justicia" los militantes del
Partido Comunista. No había defensa ni apelación.
.
Este Ley llevó a prisión, incluso por problemas personales, a muchos
jóvenes que estudiaban y eran militantes de la Juventud Comunista, como
el famoso caso del Pandeado, que en la prisión fue abusado por un preso
conocido por el Pirata y otros cuatros, a los cuales después dio muerte
con un cuchillo, les sacó las vísceras, se las enredó en el cuello y
salió al pasillo de la prisión con ellas. Fue fusilado. Lo entrevisté
minutos antes de su fusilamiento con una grabadora y cantó una canción
dedicada a su madre.
pridaissues@gmail.com; Ed Prida

Source: Por qué hay tanto cáncer, retraso mental, y presos en Cuba (III)
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