lunes, febrero 27, 2017

Realidad y soluciones

Realidad y soluciones
Posibles fórmulas para resolver el problema de los médicos cubanos
varados en terceros países
Eloy A. González, Fort Worth | 27/02/2017 1:06 pm

Los médicos cubanos significan tal vez el grupo profesional más
relevante en la historia reciente del país. Han sido noticia, propósito,
exaltación, fuente económica y evento de emigración; todo esto en un
escenario insistente e ideológicamente avieso, donde se conjuga la
formación de estos, la práctica, la manipulación política, la
explotación y los deseos hechos realidad en muchos y truncados en otros,
por salirse de una situación agobiante.
La realidad es hoy muy complicada. La cifra médicos cubanos se calcula
en unos 75 mil, lo que representa un médico por cada 160 habitantes en
la Isla, pero que trabajan también en servicios médicos en el exterior.
Las cifras conservadoras señalaban en el año 2013, que en 60 países
trabajaban 15.000 médicos, 2.300 oftalmólogos, 15.000 licenciados, 5.000
técnicos de la salud y 800 personal de servicios. Las cifras más
optimistas hablan de unos $5.000 millones al año de ganancias; aunque
algunas fuentes sitúan esta cifra en los $8.000 millones. Solo en
Venezuela, por los servicios médicos a ese país, Cuba recibe 100 mil
barriles diarios de petróleo.[1]
Hoy los médicos dislocados en estos 60 países ven que el deterioro de la
situación en Cuba es ostensible; en tanto que en Venezuela, donde Cuba
mantiene un contingente médico de 28.811 profesionales, la crisis es tal
que muchos de ellos dejan sus obligaciones para esconderse a la espera
de mejores tiempos o emigrar. En Brasil, país sacudido por una crisis
política, 1.439 médicos emigraron a Estados Unidos a través de la Cuban
Medical Professional Parole (CMPP)[2] solo en el año 2016, en tanto que
otros médicos han recurrido a la opción de casarse con ciudadanos
brasileños para evitar el retorno forzoso.[3]
La situación puede variar de un país a otro, de los contratos
establecidos ente países y de la situación que supone que estos médicos
cubanos en el exterior han dejado en la Isla a su familia, mujeres e
hijos que representa un vínculo difícil de romper, por muy racional y
necesario que sea el deseo o la necesidad de emigrar. El régimen cubano
siempre tuvo en cuenta este asunto; el de dividir a la familia para que
el regreso del internacionalista estuviera garantizado.
El médico cubano en el exterior tiene que decidir entre emigrar, dejando
en la Isla a la familia y los fondos que el régimen le mantiene
congelado en un banco a la espera de su regreso, y considerar que en el
país donde ahora está no puede quedarse, porque este país es un apéndice
ideológico de Cuba y corre peligro. Entonces, como no cuenta con dinero
ni vínculos para emigrar y establecerse en otro país, solo le queda la
opción de acogerse al programa conocido como Cuban Medical Professional
Parole (CMPP) y este fue suprimido por el expresidente Barak Obama poco
antes de dejar la presidencia. Tampoco puede emigrar por su cuenta y
riesgo hasta la frontera sur de EEUU, porque el expresidente también
invalidó la política de "pies secos, pies mojados". Esta es la razón por
la cual ahora aparece un nuevo apelativo relacionado con los médicos
cubanos, "varados". Médicos cubanos que venían camino a EEUU ya no
pueden entrar porque, como otros muchos cubanos, no podrán ingresar al
territorio de EEUU sin la autorización requerida, y luego de la entrada
sin dicho documento apelar a la Ley de ajuste cubano. También están en
situación muy difícil si se encuentran en otros países como Colombia,
porque presentaron a tiempo su documentación para el CMPP pero no han
sido considerados para recibir la visa, o no presentaron los documentos
en regla, o lo presentaron después de la fecha en que Obama anuló el
programa CMPP. Cifras no confirmadas señalan unos 3.000 médicos cubanos
varados en terceros países esperando… ¿esperando que?
El país que en un acto de conmiseración acogió a unos 8 mil médicos
cubanos mediante el CMPP y que cuenta con un relativo déficit de
médicos, debe tener en cuenta la inclusión de estos médicos en el
sistema de salud de EEUU.[4]
En el año 2001 conocí de un programa en EEUU encaminado a la formación
de médicos en Cuba. Este programa fue promovido, entre otros, por el
congresista Ciro D. Rodríguez, representante del 28th. distrito en el
estado de Texas. La propia oficina del congresista, por aquella fecha,
abrió la recepción de solicitudes. Los contactos que traté de hacer con
la oficina del congresista resultaron infructuosos, pero en carta a éste
le argumenté que "esperamos que las oficinas de los congresistas
norteamericanos, generen programas de rescate laboral de los
profesionales ya radicados en los Estados Unidos".[5]
Lo interesante de todo esto es que, como parte de la política de
"deshielo" establecida por el expresidente Obama, se ha anunciado que
Cuba enviará médicos para trabajar en conjunto con profesionales
estadounidenses en la asistencia médica de comunidades vulnerables en la
ciudad de Chicago. Es alentador que médicos cubanos, aun cuando son
enviados por el régimen en condiciones como siempre de semi esclavitud,
puedan trabajar en EEUU y conocer de nuevas realidades siempre
enriquecedoras; pero bien pueden los médicos cubanos y no cubanos que
llegan como emigrantes a este país ser parte de estos programas de
atención de áreas con déficit de atención médica primaria, ¿por qué no?
Lo cierto es que los médicos cubanos viven en una realidad de
dificultades permanentes en Cuba como el resto de la población; son
enviados a trabajar a otros países en condiciones de vasallaje dejando
atrás a su familia; ya en el exterior, pronto consideran dejar estas
precarias situaciones, vivir en libertad y emigrar como bien conviene.
Solo que ya no tiene sentido llegar a las fronteras de EEUU porque no
pueden entrar asumiendo una condición preferencial que ya no existe; ni
pueden aplicar a un programa que ya fue suprimido. Entonces… ¿qué les queda?
Una posibilidad que deben considerar los médicos cubanos, y tal vez
todos los emigrantes de esta nacionalidad que hoy están como viajeros
que han zozobrados en otros países camino a EEUU, es asumir la condición
de refugiados; establecerse mediante permisos de trabajos en países
democráticos e insertarse en el mercado laboral de esos países. Es
sabido que muchos países y organizaciones profesionales no aceptan a los
médicos cubanos, pero siempre hay la posibilidad de que esta cerrazón
ceda y muchos médicos cubanos, hoy escondidos y a la espera de llegar a
EEUU, puedan establecerse y trabajar en otros países.

Los escenarios posibles serian estos:
- Que el actual Gobierno estadounidense considere y autorice la entrada
de los médicos cubanos que aplicaron antes del 12 de enero de 2017 en el
Programa CMPP.
- Que se reviertan las medidas impuestas por el expresidente Obama al
CMPP y que los profesionales de la salud puedan beneficiarse de nuevo
con este programa.
- Que los médicos cubanos beneficiados con este programa puedan
incorporarse a los proyectos que, como el establecido en la ciudad de
Chicago y la Universidad de Illinois, busqué ayudar a las comunidades
más vulnerables.
- Que EEUU en coordinación con otros países otorgue a estos médicos la
condición de refugiados según las normas de la ONU, y provean programas
y ayudas para su reinserción laboral en terceros países. Esto es posible
tal y con lo hace la Organización Panamericana de la Salud, con su
acuerdo de coordinación con los gobiernos de Brasil y Cuba para el
programa Mais Medicos.
- Que aquellos terceros países donde se encuentran médicos cubanos a la
espera, faciliten la convalidación de los títulos acorde con convenios
establecidos.[6]
- Que las instituciones de aquellos terceros países acepten la condición
de refugiados, emitan los necesarios permisos de trabajo y permitan que
los médicos cubanos sean parte de los sistemas nacionales de salud,
disponiendo así de una fuente de profesionales calificados y de probada
experiencia.

Pero lo mejor, lo más promisorio, lo que muchos deseamos es ver a
nuestra Patria libre, que tengamos un regreso si es nuestro deseo para
ser parte de un nuevo renacer de nuestro país hoy sufriente y abrumado.
Hasta tanto…, es menester adecuarse a las realidades y buscar lo que es
mejor para la vida laboral y familiar de nuestros laboriosos y dedicados
profesionales de la salud, hoy en zozobra. Estoy seguro que harán lo que
es mejor para ellos y sus familiares.

[1] Ravsberg, F. (2013, June 7). ¿De dónde saca Cuba tantos médicos?
Retrieved February 24, 2017, from
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/06/130528_salud_cuba_medicos_exportacion_fr.BBC
Mundo, La Habana
[2] Security, H. (2006, August 11). Cuban Medical Professional Parole
(CMPP) Program. Retrieved February 24, 2017, from
https://www.uscis.gov/humanitarian/humanitarian-parole/cuban-medical-professional-parole-cmpp-program.
Background.
[3] Pentón, M. J. (2016, October 16). Escapar o casarse: el dilema de
los médicos cubanos en Brasil. Retrieved January 2, 2017, from
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article108561777.html
[4] La Asociación de Universidades Americanas de Medicina prevé para
2020 una escasez de 91.500 médicos, una cifra que podría superar los
130.000 en 2025. http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/11/07/actualidad/
[5] González, E. A., MD. (2005, August 10). La Habana bien vale unos
Títulos. Retrieved January 20, 2017, from
http://medicinacubana.blogspot.com/2005/08/la-habana-bien-vale-unos-ttulos.html
[6] U. (1974, July 19). Convenio Regional de Convalidación de Estudios,
Títulos y Diplomas de Educación Superior en América Latina y el Caribe
1974. Retrieved April 24, 2007, from
http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13512&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html
UNESDOC. Instrumentos normativos. COREDIAL.

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