lunes, abril 28, 2014

La triste historia de “Paco el Loco”

La triste historia de "Paco el Loco"
Paco era ingeniero. Lo mandaron a Venezuela. Regresó. Un día salió
desnudo a la calle gritando: ¡Abajo Chávez! ¡Abajo Fidel!
lunes, abril 28, 2014 | Gladys Linares

LA HABANA, Cuba – Hace pocos días conversaba con Santiago Alonso, un
opositor que vive en Artemisa, y me dijo que había muerto su amigo
Francisco Guzmán, o mejor dicho, Paco el Loco, como a él le gustaba
presentarse. Paco estudió ingeniería bioquímica, y según sus compañeros
de trabajo dominaba la profesión. También era artista. Componía
canciones infantiles que le valieron más de un premio.

Corría el año 1996 y estábamos enfrascados en el Concilio Cubano, cuando
Paco comenzó a relacionarse con la oposición. A partir de ese momento
sus canciones reflejaban la realidad de nuestro país, y acompañado de su
guitarra las cantaba en la vía pública.

Por esto fue catalogado de loco y contrarrevolucionario. En más de una
ocasión se lo llevaron preso. Lo ingresaban en Mazorra, donde -según él-
le daban electroshock. Después lo encerraban varios días en un calabozo.
Pero Paco seguía con sus canciones protesta. En una ocasión se cubrió
con una bandera americana y se fue a cantar al parque. A partir de esa
época Paco comenzó a tomar y se volvió alcohólico. A quien lo trató y
conversó con él, y escuchó las letras de sus canciones, le resulta
difícil creer que estuviera loco.

Es frecuente encontrar por nuestras calles a personas jóvenes a quienes
basta mirarlos para saber que tienen problemas mentales. Muchos,
impulsados por el hambre, buscan comida en los contenedores de la
basura. Casi siempre estas personas enajenadas tienen pocos recursos
económicos y se sienten frustrados al no poder enfrentar la difícil
situación que vivimos. Hace unos días, un amigo le tomó una foto a un
hombre sentado en el borde de una acera en la Virgen del Camino. El
individuo desplumaba un ave muerta y se la iba comiendo.

Me contaba Ricardo Pupo, un opositor de Cienfuegos, que hace varios días
estaba conversando con un joven ingeniero que acababa de regresar de
Venezuela. El muchacho sonaba decepcionado, y de un momento a otro
interrumpió la conversación y se despidió. No había pasado una hora
cuando regresó, desnudo, gritando por toda la calle: "¡Abajo Chávez!
¡Abajo Fidel!"

Casos como este se ven con frecuencia. Hace pocos días, en el reparto
Eléctrico, otro hombre también salió para la calle desnudo. Iba parando
los carros y pidiendo comida.

Las reacciones que provocan estos "locos" son diversas. A algunos les
dan miedo, y a otros, lástima. La mayoría andan sucios, con muy mal
olor, despeinados, con los pocos harapos que llevan encima acartonados
por la mugre. Duermen en parques y otros lugares públicos.

En mi barrio de Lawton, entre los locos que deambulan por las calles hay
un joven que acostumbra entrar al agromercado de Dolores entre 14 y 15.
Enseguida comienza a robar frutas o viandas, entre ellas boniatos, que
se va comiendo allí mismo, crudos y sin lavar.

Hay otros, como William, que estuvo preso muchos años por vender carne
de res. Después de salir casi no habla, no conoce a nadie. Vive solo y
por las noches sale a registrar la basura. Frecuenta los alrededores de
varios restaurantes, de donde toma las latas de refresco y cerveza, se
las escurre en la boca y luego las tira.

También en Cienfuegos, Ariel el Loco, que aparenta tener algo más de
veinte años, deambula por las calles con un short roto, descalzo y sin
camisa, lo mismo en invierno que en verano. Se acerca a las cafeterías
pidiendo comida, café y cigarros, y por las noches se sienta en la
entrada de la sede del PCC municipal a ver la televisión. Dicen que lo
han visto durmiendo en una casucha de cartón hecha por él mismo en el
barrio de San Lázaro.

Lo anterior me hace recordar que cierto día vi en casa de unos amigos un
cartel que decía: "No es necesario estar loco para vivir aquí, pero
ayuda". El tiempo y la vida me lo han confirmado.

Source: La triste historia de "Paco el Loco" | Cubanet -
http://www.cubanet.org/destacados/la-triste-historia-de-paco-el-loco/

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