lunes, agosto 05, 2013

El castrismo y la amoralidad

El castrismo y la amoralidad
[05-08-2013]
Osvaldo Alfonso Valdés
Director de Misceláneas de Cuba

(www.miscelaneasdecuba.net).- Raúl Castro se ha convertido en el mayor
divulgador del fracaso del régimen castrista. El general no desperdicia
un discurso sin señalar alguno de los desastres de la "revolución
cubana". Recordemos cuando en una de sus primeras intervenciones luego
de heredar el poder en Cuba dijo: "si seguimos dándole vueltas al
abismo, nos hundimos..."
Raúl con esas palabras reconoció entonces que persistir en el modelo que
ya había llevado a Cuba a la ruina, era acelerar el fin de su régimen. Y
no es que cuando dijo "nos hundimos" se refería al pueblo de Cuba, que
ya lleva décadas hundido en la pobreza y la represión, Castro hablaba a
sus secuaces en el gobierno de la isla, y por supuesto que no se re-
fería a otra cosa que al peligro de perder el poder. A ellos el pueblo
de Cuba nunca les ha importado.

El gobernante que recién llegado al poder criticó que los niños no
tenían leche después de los 7 años, ya de eso no habla. Ahora critica
que en la sociedad cubana exista falta de decencia y valores morales, se
incremente la chavacanería, haya corrupción y un largo etcetera de males
sociales.

Pero resulta que ese es el hombre nuevo, todo eso es fruto de la
revolución. Esa juventud vulgar, chavacana, que cada vez pierde más
valores éticos, es hija de las generaciones de cubanos que ellos
decidieron que se educaran en escuelas en el campo lejos de sus padres,
donde los "valores" eran el marxismo y los discursos de Fidel.

¿Puede haber algo más chavacano, vulgar y amoral que los actos de
repudio a los que llevaban a los estudiantes de las escuelas y a los
vecinos, donde la policía política ordenó insultar, vejar, golpear, y
lanzar huevos a quienes tomaron la decisión de irse de lo que ya era una
sociedad fracasada y hundida en el abismo?

¿No ve el dictador las imágenes de los actos de repudio a las Damas de
Blanco, donde la chusma revolucionaria con fotos de él y de Fidel
exhortan al linchamiento de esas indefensas mujeres al grito de "machete
que son poquitos"? ¿Recuerdan aquellas comparcitas que decían "Aee la
chambelona, Batista no tiene madre porque lo parió una mona", o "Niquita
mariquita lo que se da no se quita" allá por el año 1962 a raíz de la
retirada de los misiles que Fidel Castro permitió instalar en Cuba
poniendo en peligro la vida de millones de cubanos?

La vulgaridad en la sociedad cubana ha estado y está indisolublemente
ligada a la amoralidad revolucionaria. Y ni qué decir de la falta de
decencia. Si de algo carece el castrismo es de decen- cia. Por eso han
llamado gusanos a cualquier ciudadano que ni siquiera hizo o hace algo
contra el régimen, si no por tan sólo querer irse de su país. Por eso se
han mantenido en el poder más de medio siglo a base de la mentira y la
represión contra su propio pueblo.

El general ahora critica su propia obra y la de su hermano, lo cual no
está mal, pero siempre señalando que los culpables son otros. Y por
supuesto, con mucha doble moral. Raúl Castro ve bien que se exhorte a
machetear a coro y en plena calle a un grupo de mujeres indefensas, pero
le parece vulgar que un regetón diga "dame un chupi chupi". Como
siempre, siguiendo la sentencia de Fidel Castro: "Dentro de la
revolución todo, contra la revolución nada."

No hay que dejarse engañar por la apertura castrista. Esa sociedad
fracasada, empobrecida, desmoralizada, con ese creciente número de
jóvenes cada vez más vulgares, esa es la verdadera obra de la
revolución. Y quienes han provocado ese desastre, no saben hacer otra
cosa. Aunque Silvio Rodríguez crea que sí, en Cuba se demuestra que no
se puede arar el porvenir con viejos bueyes.

Source: "El castrismo y la amoralidad - Misceláneas de Cuba" -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/51ff73893a682e13689bca23

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