Martes, Diciembre 6, 2011 | Por Reinaldo Emilio Cosano Alén
LA HABANA, Cuba, diciembre, www.cubanet.org -La Oficina Nacional de
Estadísticas de Cuba (ONE), con la colaboración del Centro
Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE)-División de Población
de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la
Oficina del Fondo de Población de Naciones Unidas en Cuba, ha confirmado
la tendencia de decrecimiento poblacional durante el período 2006 a 2035
en que persistirá el descenso de la natalidad, decrecerá la fuerza
laboral y aumentarán los ciudadanos mayores de sesenta años. Con 3,6
millones de ancianos (34% del total poblacional) Cuba alcanzará el
triste galardón de ser el país más avejentado de América Latina y el Caribe.
La población actual, de unos 11 millones 200 mil, bajará a 10 753 600,
en 2035, al decrecer en 469 mil habitantes. El capital laboral
potencial actual, comprendido de 15 a 59 años, asciende a 7,3 millones
pero caerá en más de millón y medio hacia 2035.
El aumento de la edad de jubilación hasta los 65 años los hombres y 60
las mujeres solo ha servido para aletargar el frágil equilibrio en la
ruptura laboral generacional hasta el quinquenio 2020-2025, en que
quedará rota la subyacente armonía.
A la adversa situación demográfica se suma otra complicación en el
entramado social. Hay registrados 130 mil dementes, cifra que puede
alcanzar el 2,3%, con alrededor de 300 mil pacientes, en 2040, si no se
ejecutan las medidas de prevención, educación y tratamiento sistemático
de los pacientes, incluida esmerada atención por la familia y la
sociedad, como expuso el doctor Juan Llibre Rodríguez, presidente de la
Sociedad Cubana del Alzheimer, en el V Congreso Iberoamericano sobre la
Enfermedad de Alzheimer, efectuado en octubre en La Habana.
Es presumible que más allá de controles estadísticos el número de
enfermos mentales pudiera ser mayor. A veces por mal diagnóstico se
confunden enfermedades mentales con trastornos comunes del
envejecimiento, incluidos los relacionados con el extendido alcoholismo,
en sí mismo una enfermedad mental. El vulgo, al desconocer las
manifestaciones clínicas, generaliza la conducta del enfermo mental
como "manías de viejos", y la del alcohólico como "cosas de borrachos",
lo que lleva al menosprecio, la confusión y la desatención clínica. No
siempre la atención médica de las personas con Alzheimer es sistemática,
peor si los enfermos están desamparados por la familia y la sociedad.
Si las cosas siguen coma van, dentro de veinte años el 34% de la
población cubana tendrá 60 años o más; declive peligroso hasta para la
existencia misma de la nación. La única solución sería revertir el
acentuado desbalance entre los que nacen y los que mueren o se van.
Se hace indispensable que haya pronto real prosperidad y libertades
públicas en Cuba, para que la gente quiera procrear, trabajar y vivir en
su suelo natal y cese la ininterrumpida noria del abandono del país por
muchos de sus ciudadanos para radicarse en el extranjero.
http://www.cubanet.org/articulos/retos-del-envejecimiento-en-cuba/
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