martes, diciembre 06, 2011

Claroscuros de una comunidad

Cumbre de la CELAC

Claroscuros de una comunidad
Alberto Méndez Castelló
Las Tunas 06-12-2011 - 12:57 am.

Posiciones políticas diversas, ideas heterogéneas… Raúl Castro tolera
fuera lo que criminaliza en el país.

Raúl Castro en la cumbre de la CELAC. (REUTERS, Caracas, 2 de diciembre
de 2011)

"La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños es nuestra obra
más preciada. (…) En términos estratégicos nos brinda el instrumento
político requerido para aunar voluntades, respetar la diversidad,
resolver diferencias, cooperar por el bien de nuestros pueblos y
solidarizarnos los unos con los otros", dijo Raúl Castro en la Cumbre de
la CELAC este 2 de diciembre en Caracas, Venezuela.

En el propio discurso, el General afirmó: "No tenemos un ideario
plenamente homogéneo, ni coincidimos en todas las posiciones políticas.
Esa es parte de la realidad y con ella debemos trabajar en un clima de
respeto y cooperación".

Mientras el Primer Secretario del Partido Comunista, el único permitido
en Cuba, pronunciaba esas palabras en Venezuela ante los presidentes de
Latinoamérica y el Caribe libremente elegidos por el voto popular, en la
región oriental de la Isla decenas de disidentes y opositores políticos
al régimen eran detenidos y llevados a los calabozos solo por expresar
pacíficamente la no coincidencia de ideas sociopolíticas; el General las
tolera en la arena internacional, pero las criminaliza en su país.

En tanto cientos de miles de personas expresan sus desacuerdos por
razones socioeconómicas y políticas de Madrid a Nueva York, de El Cairo
a Londres, con la fuerza bruta y la coerción de las leyes el régimen que
ya jura más de medio siglo en el poder hace callar a sus oponentes para
ofrecer al mundo una imagen de unanimidad que en la realidad no existe
en Cuba.

"El patrimonio común de nuestras tierras y mares atesora una riqueza
natural extraordinaria que, utilizada del modo más sostenible, con
responsabilidad y solidaridad, ofrece a las futuras generaciones las
bases de un porvenir de prosperidad y justicia", afirmó también Castro
en Caracas.

Pero lo que no dijo a los presidentes de Latinoamérica y el Caribe es
que, en el colmo de la segregación al estilo del más rancio apartheid
sudafricano, quienes disienten en Cuba no tienen derecho al uso de los
recursos naturales en su propio país.

En lugar de un futuro de prosperidad y justicia, lo que el castrismo
ofrece a las futuras generaciones es una economía basada en el estatismo
y la servidumbre.

Quien lo dude, consulte el reglamento para la utilización de las tierras
ociosas en Cuba y, de paso, échele un vistazo al listado de ocupaciones
autorizadas para ejercer el trabajo por cuenta propia.

Existen en Cuba miles de hectáreas de terreno baldío por obra y gracia
de la pésima administración estatal. Pero ese patrimonio, que debía ser
de todos los cubanos, sin importar credos políticos, no está al alcance
de quienes disienten, a los que se trata cuales perros rabiosos,
prefiriendo el régimen mantener la tierra improductiva antes que
entregarle un palmo a quienes se le oponen.

Ese es el orador que escucharon y aplaudieron los presidentes de América
del Sur y el Caribe: el General que teniendo bajo su mando cientos de
kilómetros de costa con decenas de especies marinas, no permite a sus
críticos lanzar un anzuelo a esas aguas para hacerse con un pez ni
siquiera en estos tiempos de carestía.

Pero no solo fue el General escuchado y aplaudido en Caracas, sino que
para escarnio de todos, será el anfitrión en 2013. De Caracas se irán a
Chile, y de Chile vendrán a La Habana; es como para reírse, si no fuera
motivo de llanto.

Los presidentes aficionados a la horticultura pueden venirse con sus
semillas, sus azadas y sus rastrillos; aquí hay suficiente tierra para
los que aplauden.

Y los pescadores no olviden sus avíos. Como no son muchos los cubanos a
quienes se nos permiten poseer botes, a los presidentes les sobrará
dónde fondear sus yates.

Y, por supuesto, los presidentes que practican la caza no dejen sus
escopetas. Encontrarán aquí la avifauna más estupenda que puedan
imaginar; no olviden que la mayoría de nosotros, cubanos a quienes se
nos prohíben las ocupaciones más antiguas de la raza humana, no podemos
hacernos ni con una polla de agua.

¡Aprovechen! Ya en Caracas el General les dio un adelanto de las reglas
del juego: la claridad para ustedes, señores presidentes, y sus
empresarios latinoamericanos y caribeños, y la oscuridad para nosotros,
los cubanos segregados.

http://www.ddcuba.com/opinion/8436-claroscuros-de-una-comunidad

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