miércoles, agosto 31, 2011

Como cambian los tiempos, compay

Como cambian los tiempos, compay
Wednesday, August 31, 2011 | Por Alejandro Tur Valladares

CIENFUEGOS, Cuba, agosto (www.cubanet.org) – Si algo caracterizó durante
la era republicana a la campiña cubana fue, ante todo, la nobleza y
hospitalidad de su gente. Cualquiera que cruzase ante el bohío del más
humilde de los guajiros recibía una invitación a almorzar o cenar, según
correspondiera, dada la hora del día. Aunque rústica y sencilla, la mesa
siempre estaba dispuesta para el peregrino, y no faltaban la vianda, el
trozo de carne, el arroz, los frijoles y el vaso de leche. Al marcharse,
el forastero llevaba consigo la agradable sensación de haber trabado una
nueva amistad, nacida de la espontaneidad y el desinterés de aquellos
hombres sencillos.

Sin alcanzar a precisar el momento exacto, puede asegurarse que fue el
año 59 la fecha fatídica en que tan noble práctica comenzó a
desaparecer. Y cuando se piensa que nuestra patria tiene en el
campesinado un tesoro, se percibe con dolor que el carácter bonachón,
fraternal y crédulo con que antaño se le identificaba, se ha esfumado.

Mucho ha tenido que ver en ello el experimento castrista en las áreas
rurales. Prácticas como la colectivización forzosa, la supresión de la
propiedad de la tierra, la movilización del campesino hacia actividades
ajenas a su universo, han ido enrareciendo el entorno natural donde se
amoldaba el prototipo del lugareño aquí descrito.

Por medio de una extensa campaña propagandística dirigida a lograr la
paridad entre el campo y la ciudad, se instó a las nuevas generaciones
de guajiros a dejar las labores agrícolas y emigrar a la ciudad, a
estudiar o trabajar. Así se inició un proceso de desarraigo al que
algunos utópicos llamaron "la instauración del hombre nuevo".

El resultado salta a la vista. La pérdida de la tradición por medio de
la cual se transmitían de generación en generación los secretos y el
amor al campo, ha traído el desentendimiento de los campesinos del
cultivo de la tierra. La miseria que ha provocado la falta de motivación
del campesinado, ha hecho florecer fenómenos que antaño eran
desconocidos entre nuestros guajiros, como el raterismo, el egoísmo, el
alcoholismo y la mala educación.

Quien lo vivió ayer y lo vive hoy, dirá: "Como cambian los tiempos, compay".

http://www.cubanet.org/articulos/como-cambian-los-tiempos-compay/

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